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obispos

Jue 6 Oct 2022

El Papa: Recemos por una Iglesia sinodal abierta a todos

En el video del Papa Francisco con la intención de oración para el mes de octubre, invita a rezar para que la Iglesia viva cada vez más la sinodalidad y sea un lugar de solidaridad, fraternidad y acogida. Al transcurrir ya el primer año del camino sinodal y dando inicio a la segunda fase, la etapa continental, el Pontífice recuerda en su mensaje que, el Sínodo “no es una encuesta. No se trata de recoger opiniones, ni hacer un parlamento”, es más bien un ejercicio para “escuchar al protagonista, que es el Espíritu Santo, se trata de rezar. Sin oración, no habrá Sínodo”. Para el papa Francisco, caminar juntos significa ir en la misma dirección “es lo que Dios espera de la Iglesia del tercer milenio, que retome la conciencia que es un pueblo en camino y que debe hacerlo junto”. Cómo avanza el Sínodo de la sinodalidad La intención de oración del Papa Francisco llega en un punto de inflexión en el camino sinodal que comenzó en el 2021 y concluirá en 2023. Finalizada la etapa inicial en la que las Iglesias particulares, Conferencias Episcopales y otras realidades eclesiales reflexionaron a partir del Documento Preparatorio, enviado por Roma, se inauguró la etapa continental, que hace hincapié en la escucha, el discernimiento y el diálogo a nivel regional, a partir de las aportaciones de las Iglesias particulares. En los últimos días, un grupo de expertos se ha reunido en Frascati para examinar los distintos informes de esta gran consulta del "pueblo de Dios" y elaborar el Documento para la fase continental. El domingo 2 de octubre, el Documento fue entregado al Papa en una audiencia privada con unos cincuenta expertos. CONTEXTO ¿Qué es el Sínodo de la Sinodalidad? Es la reunión de los Obispos convocada por el Papa Francisco, durante el periodo 2021-2023, con el fin de discernir el camino de la Iglesia en este momento. Este proceso tiene cuatro fases: La diocesana y nacional se realizó entre 2021 y 2022; continental y mundial entre 2022 y 2023 para concluir en octubre de este último año en Roma con la XVI Asamblea Ordinaria del Sínodo de los Obispos. ¿Cuál es el objetivo de este Sínodo? Este Sínodo pretende ser un Proceso Sinodal. El objetivo no es proporcionar una experiencia temporal o única de sinodalidad, sino más bien ofrecer una oportunidad para que todo el Pueblo de Dios discierna conjuntamente cómo avanzar en el camino para ser una Iglesia más sinodal a largo plazo.

Vie 20 Mayo 2022

Obispos: “La participación en la vida política es una obligación moral”

El mensaje que envían los obispos al pueblo colombiano a pocos días de las elecciones presidenciales, es una exhortación a participar “activa y conscientemente” de estos comicios. Los prelados señalan que ante las distintas opciones que se ofrecen para ejercer el derecho al voto, es importante aplicar tres verbos: distinguir, ponderar y valorar, esto, agregan “es lo que llamamos el arte de la búsqueda democrática del bien común”. “Hoy más que nunca necesitamos de esta capacidad para reflexionar sobre la realidad en la cual vivimos y reconocer las causas profundas de nuestros males sociales, sin dejar de mirar las grandes potencialidades que tenemos para progresar unidos”. A través de un comunicado invitan a los colombianos a cuestionarse sobre ¿En qué Colombia queremos vivir mañana?. Responder este interrogante observan los obispos, permitirá motivar y dar la posibilidad de “engendrar ideales para el bien de todos”. “Al participar, superamos el pesimismo y el miedo que nos llevan a desconfiar permanentemente unos de otros. El sueño compartido de un país mejor para todos nos permite recuperar la confianza ciudadana en las instituciones, si logramos entregar su dirección a las personas que consideramos más dispuestas a servir al bien común”. En este contexto, invitan a participar de esta jornada electoral recodando que, “a pesar de nuestras circunstancias, el voto es la herramienta sin violencia más poderosa que tiene una sociedad democrática para determinar su futuro; cuando votamos, hacemos que nuestras voces sean escuchadas”. La misiva fue firmada por los obispos Luis José Rueda Aparicio, arzobispo de Bogotá y presidente de la Conferencia Episcopal de Colombia - CEC; Ómar Alberto Sánchez Cubillos, arzobispo de Popayán y vicepresidente de la CEC, y Luis Manuel Alí Herrera, obispo auxiliar de Bogotá y secretario general de la CEC. El comunicado finaliza con una cita contenida en el Evangelii Gaudium, exhortación apostólica del papa Francisco: “Recordemos que el ser ciudadano fiel es una virtud y la participación en la vida política es una obligación moral”. [icon class='fa fa-download fa-2x'] Descargar comunicado[/icon]

Mar 8 Mar 2022

Diócesis de Santa Marta abre espacio de diálogo con candidatos al Congreso

La Diócesis de Santa Marta facilitó, el pasado jueves 03 de marzo, un encuentro de oración y diálogo con los candidatos aspirantes a cargos del Senado y Cámara de Representantes, que viven en esta ciudad. Se trató de un espacio pedagógico donde se hizo primero la presentación de la Pastoral Social Diocesana, a cargo del padre Harold Porfirio Tejada, luego de ello, monseñor José Mario Bacci Trespalacios, obispo de la Diócesis de Santa Marta, a partir del mensaje de los obispos de Colombia sobre el próximo período electoral, propuso a los candidatos reflexionar sobre tres verbos: invitar, exhortar y comprometerse. El prelado hizo un llamado a todos los ciudadanos samarios, a los líderes políticos y a quienes viven dentro del territorio diocesano de Santa Marta para que, a conciencia, analicen la trayectoria y propuestas de los candidatos al Congreso y a la Presidencia de la República, que vean en ellos la capacidad de promover el bienestar, a partir de las necesidades de los territorios y el interés nacional; por ello llamó a votar libre y responsablemente, como fruto de una decisión informada y consciente; a favorecer la democracia y reclamar del Gobierno, garantías para prevenir delitos electorales. Exhortó a los líderes políticos a encontrar en el bien común, la motivación para su servicio, de modo que los clamores, sobre todo de los jóvenes y de los pobres, sean escuchados, y las problemáticas sociales que siguen sin respuesta, sean atendidas; a ejercer un liderazgo que incluya a todos en un proyecto de nación, que cuide la paz, acreciente la confianza en las instituciones y en el prójimo, y en el que cada uno sea artesano del desarrollo humano, económico y social; a impedir la corrupción, acatando la doctrina social de la Iglesia, la cual nos enseña que, “la política, tan denigrada, es una altísima vocación, es una de las formas más preciosas de la caridad” (Evangelii Gaudium, n. 205). En este encuentro, no podían faltar las personas pertenecientes al territorio de la Diócesis de Santa Marta, a quienes Monseñor Bacci invitó a construir con decisión y sin miedo un país mejor, permitiendo que las raíces cristianas muevan a la justicia, al diálogo y a la fraternidad; por ello recalcó, “es necesario el respeto a la vida humana en todas sus etapas y expresiones, la protección de la familia, el derecho a educar a los hijos, la libertad de conciencia y el cuidado de los ecosistemas, a dejar la intolerancia y la violencia, a emprender juntos la amistad social; a mirar con esperanza el futuro de Colombia”. Al final, en comunión con la Iglesia Universal, pidió al Espíritu, guía y protección, para que “nos regale más políticos a quienes les duela la sociedad, el pueblo y los pobres” (Evangelii Gaudium, 205). Fuente: Oficina de Comunicaciones Diócesis de Santa Marta Fotografía: Oficina de Comunicaciones Diócesis de Santa Marta

Vie 25 Feb 2022

Religiosa Dominica reelegida en la presidencia de Conaced Nacional

El pasado martes 15 de febrero, la hermana Gloria Patricia Corredor Mendoza, religiosa Dominica de la Presentación, fue reelegida para un nuevo periodo (2022-2025) en la presidencia de la Confederación Nacional Católica de Educación (Conaced), órgano corporativo que agrupa a los colegios de identidad católica en el país. La decisión fue tomada por los obispos durante la 112 Asamblea Plenaria del Episcopado, al reconocerse por mayoría de votos la gestión que esta religiosa, que con 34 años de vida consagrada, ha venido realizando en favor de la educación católica en Colombia. La hermana Gloria Patricia ha dedicado su labor a los servicios propios en la congregación, ha participado en procesos académicos en diferentes instituciones educativas en el campo oficial y privado, como docente y directivo, así también en el campo universitario, fue directora de la Federación de Conaced Bogotá y Cundinamarca y desde el 2017 está en la dirección de Conaced Nacional. Según lo manifestó la religiosa, la visión que se plantea la Institución con miras al 2023, es “trabajar por una agremiación fortalecida en su relación vinculante de colegialidad con las delegaciones educativas de las Comunidades Religiosas y con las Federaciones de instituciones educativas, para promover y actualizar la misión educativa de la Iglesia desde el Pacto Educativo Global en los contextos locales, nacionales e internacionales, mediante la consolidación de alianzas estratégicas que contribuyen al desarrollo de sus objetivos misionales”. ¿Quién es Conaced? Es una corporación colegial católica de carácter privado, sin ánimo de lucro, que vincula a las delegaciones educativas de las Comunidades Religiosas y agremia a Federaciones de instituciones educativas, identificadas con la misión educativa de la Iglesia, con la finalidad de asesorarlas, acompañarlas representarlas y visibilizarlas en el ámbito educativo Nacional e Internacional.

Mar 15 Feb 2022

“seguir a Jesús significa asumir la vida del otro”: Mons. Pizarro

Siguiendo el texto del Evangelista San Marcos, que habla acerca de evitar la levadura de los fariseos y de Herodes, monseñor Héctor Javier Pizarro Acevedo, Vicario Apostólico de Trinidad – Casanare, dijo a los obispos durante la eucaristía del segundo día de la Asamblea, que es importante como pastores arrancar esa levadura interna que no permite acercarse a Cristo. “De esa levadura es de la que tenemos que huir si queremos sentirnos auténticos seguidores suyos. Estamos llamados a formar comunidades eclesiales que reflejen el espíritu de reconciliación, aceptación, perdón y amor”, dijo el prelado. Monseñor Pizarro explicó que, el evangelista se refería no a la levadura del pan, sino a la levadura de los Fariseos y Saduceos. Y les recordó la pregunta que Marcos hace a los apóstoles ¿Y nosotros de qué es de lo que todavía no hemos podido entender de Jesús? En esto contexto dijo que, al responder este interrogante, lo que la Iglesia está invitando es a caminar juntos y a aceptar la invitación del papa Francisco, a vivir la sinodalidad. “Estamos llamados a arrancar la levadura que podemos contemplar en nosotros mismos, la levadura de la comunidad, la levadura de mantener el control sobre la religiosidad del pueblo, la de estar más preocupados de ser dirigentes, pero no en la que la gente sea libre en Cristo”. Finalmente, afirmó que “seguir a Jesús significa asumir la vida del otro, poner a aprueba nuestra capacidad de escucha y también a emprender la dinámica de la conversión del corazón, que es el primer riel sobre el que se desliza la sinodalidad”.

Jue 2 Dic 2021

Fidelidad a Jesucristo y a la Iglesia - I parte

Por: Mons. José Libardo Garcés Monsalve – Homilía de posesión Canónica – I PARTE - Nos reunimos en esta Catedral San José de Cúcuta, convo­cados por el Señor, para esta solemne celebración de acción de gra­cias, en la cual por Voluntad de Dios y llamado de la Iglesia en la Persona del Papa Francisco, asumo el encargo, como sucesor de los Apóstoles en esta porción del pueblo de Dios que pere­grina en la Diócesis de Cúcuta, donde se hace presente la Iglesia Una, Santa, Católica y Apostólica que subsiste en esta Iglesia Particular, con la presencia del Obispo. En la Iglesia Católica tenemos el re­galo de la sucesión apostólica, así lo enseña la Palabra de Dios cuando nos dice que: “El Señor llamó a los que Él quiso y se acercaron a Él. Desig­nó entonces a doce, a los que llamó Apóstoles, para que estuvieran con Él y para enviarlos a predicar” (Mc 3, 13 - 15) y aprendieron de Jesús todo cuanto debían anunciar por el mun­do. Esta designación fue una elección gratuita de Dios, los Apóstoles no eli­gieron el estado apostólico, fue el Se­ñor quien los llamó, así lo expresa el apóstol San Juan: “No me eligieron ustedes a mí, fui yo quien los elegí a ustedes. Y los he destinado para que vayan y den fruto abundante y duradero” (Jn 15, 16). De esta mane­ra, ellos fueron hechos portadores del testimonio de Jesús, de su Muerte y Resurrección, del anuncio gozoso de la gran noticia de la misericordia del Padre para toda la humanidad y de la presencia permanente en la Iglesia de los misterios de la Salvación. La Iglesia que peregrina en Cúcuta ha sido bendecida por Dios con la siem­bra misionera que en el pasado em­prendieron hombres llenos de fe, que sin temores mundanos y con gran celo apostólico evangelizaron estos territorios gastando su vida en la alegría de llevar el mensaje de la salvación e invitando a la conversión. Quiero hacer especial reconocimiento a mis predecesores en el episcopado en esta porción del Pueblo de Dios, que han sembrado las semillas del Evangelio por estas tierras Nortesantandereanas y con su testimonio de vida y anuncio de la Palabra del Señor, han construido el Reino de Dios. Reconozco también la labor de muchos otros evangeliza­dores, sacerdotes, religiosos, religiosas y laicos, que han cumplido ese encar­go, impulsados por el mandato de Je­sús: “Vayan por todo el mundo” (Mc 16, 15) y “hagan discípulos de todas las naciones” (Mt 28, 19), dando a co­nocer la Palabra de Dios, siguiendo el ejemplo de Jesucristo Buen Pastor que va tras la oveja perdida y da la vida por su rebaño. Hemos escuchado la Pa­labra de Dios escrita para nuestro consuelo y sal­vación. La primera lec­tura del profeta Jeremías, nos invita a reconocer la elección de Dios para la misión, como iniciati­va divina, sin mérito alguno de nues­tra parte y desde ese momento con el mandato misionero: “irás adonde yo te envíe y dirás todo lo que yo te or­dene… mira pongo mis palabras en tu boca…no tengas miedo” (Cfr. Jer 1, 4 -10), invitándonos en la segunda lectura del Apóstol san Pedro que he­mos escuchado, a todos los pastores a apacentar el rebaño que Dios nos ha confiado, no a la fuerza, sino con gusto, como Dios quiere; y no por los beneficios que pueda traernos, sino con ánimo generoso, siendo modelos del rebaño (Cfr. 1Pe 5, 2 - 7), para de­cirnos con esta palabra que toda nues­tra vida la conduce Dios, que estamos en sus manos y en salida misionera para hacer y amar la voluntad de Dios en nuestra vida. En la misión que cada uno tiene, en el ministerio episcopal y sacerdotal, en la vida de matrimonio y familia, en el trabajo, ahí estamos lla­mados a reconocer el plan de Dios para nuestras vidas y a hacer la Voluntad del Padre, siempre poniéndonos en las manos de Dios, repitiendo en nuestra oración diaria: “Padre, me pongo en tus manos”, descubriendo, haciendo y amando la Voluntad de Dios, sin torcer el plan que Él ha trazado para nuestra existencia, aún con las dificultades que puedan venir, pero con la certeza que en las manos de Dios todo lo podemos, repitiendo siempre, “todo lo puedo en Cristo que me da la fuerza” (Filp 4, 13). La nueva etapa que Dios nos permite comenzar en este día va a necesitar nuestros mejores esfuerzos de fide­lidad a la Voluntad de Dios, y todos sabemos, también noso­tros los sacerdotes, que el esfuerzo comienza por nuestra propia fidelidad al Señor que nos ha lla­mado a una misión, la de anunciar el Reino de Dios, ahora en esta Igle­sia particular de Cúcuta. Si hay algo que tenemos que cultivar con fortaleza y vigor, es saber entender que el Reino de los cielos lo tenemos que hacer crecer en nuestras comuni­dades, de manera que ninguno se pier­da. Solamente desde la sencillez de corazón podemos aceptar a Jesucristo en nuestras vidas. Para poder entender la magnitud y grandeza de la misión evangelizadora, necesitamos la gracia de la fidelidad a Jesucristo y a la Iglesia, que sostene­mos con la oración diaria, constante y perseverante de rodillas frente al San­tísimo Sacramento, la cual renovamos con la confesión frecuente, porque ne­cesitamos revisar nuestras decisiones cuando se oponen al plan que Dios tiene para nuestra vida, para vivir en estado de gracia y que ejercitamos con la caridad pastoral, en una entrega permanente y fiel al Pueblo de Dios, al cual nos debemos por elección predi­lecta del Señor. Por eso, nos alegramos hoy con esta celebración, que es el signo evidente de que Jesucristo, Buen Pastor, siempre está con nosotros y no nos abandona, Él siempre permanece fiel y nos ense­ña a ser fieles, cueste lo que cueste. Él es el único protagonista de la historia de la Iglesia y, por supuesto, de nuestra historia de salvación aquí y ahora. To­dos tenemos que volver la mirada a Él porque Él es quien dará éxito a nuestra misión actual. Es Él quien nos conoce por el nombre y quien nos llama por amor a su rebaño, Él es quien nos ali­menta con el banquete de la Palabra y de la Eucaristía, Él es quien tiene en sus manos nuestros esfuerzos y nues­tras vidas. Que sea Él quien me dé a mí la capacidad para llegar a cada uno de ustedes, por amor a Él mismo. Que me dé las fuerzas para seguir la labor evangelizadora de mis predeceso­res y la gracia para animar siempre a todos en la construcción del ideal que la Iglesia espera de nuestra Dió­cesis de Cúcuta. Entre nuestras prioridades pastorales en esta Diócesis de Cúcuta tiene que estar el deseo de seguir caminando con nuevo y renovado compromiso evan­gelizador, fortaleciendo el Proceso Evangelizador de la Iglesia Particular, formando comunidades de fe, que ayu­den a transformar nuestra sociedad con la fuerza del Evangelio. Continuamos con esta nueva etapa de la Historia Sal­vífica, en esta porción del pueblo de Dios, con el deseo misionero de vivir el Evangelio de Cristo y de anunciarlo a todas las gentes, mirando las perife­rias físicas y existenciales de nuestra región y siendo Diócesis en camino sinodal y en salida misionera. Cúcuta, 20 de noviembre de 2021 + José Libardo Garcés Monsalve Obispo de la Diócesis de Cúcuta

Dom 18 Jul 2021

¡No nos dejemos robar la esperanza!

En un comunicado, la Conferencia Episcopal de Colombia ha dicho que frente a los momentos de incertidumbre que vive actualmente el país, es importante no tener miedo y caminar juntos a pesar de las tormentas. "Las verdaderas soluciones no se imponen; por el contrario, nos necesitamos unos a otros, para restablecer el rumbo de la vida hacia los demás, aportando cada quien desde sus capacidades y talentos: instituciones, sociedad civil y cada persona". Advierten del dolor de patria que sienten por el sufrimiento de tantas familias, de enfermos, de aquellos que pasan hambre perdiéndolo todo, la falta de esperanza de los jóvenes a un futuro mejor y de quienes han sido violentados en sus derechos. A esta realidad, invitan "volver la mirada al Señor de la vida, a sentir el abrazo íntimo de su misericordia, y la exigencia de seguir construyendo juntos el proyecto de una nación equitativa e incluyente". Por otra parte, en su comunicado los obispos remarcan, el daño que hace seguir profundizando por los caminos del odio y la división. “El esfuerzo por superar lo que nos divide sin perder la identidad de cada uno, supone que en todos permanezca vivo un básico sentimiento de pertenencia; porque nuestra sociedad gana cuando cada persona, cada grupo social, se siente verdaderamente de casa” (Fratelli Tutti 2. 30). Finalmente, piden unirse en oración para que "Dios dé la gracia de transformar este momento de coyuntura, en historia de salvación para todos". La misiva fue firmada por monseñor Luis José Rueda Aparicio, arzobispo de Bogotá y presidente de la Conferencia Episcopal; monseñor Omar Alberto Sánchez Cubillos, arzobispo de Popayán y Vicepresidente de la Conferencia Episcopal y monseñor Luis Manuel Alí Herrera, obispo Auxiliar de Bogotá y secretario general de la Conferencia Episcopal. [icon class='fa fa-download fa-2x'] Descargar comunicado[/icon]

Vie 16 Jul 2021

Nuevas directivas del episcopado colombiano

La CXI Asamblea Plenaria del Episcopado celebrada en la ciudad de Bogotá, del 5 al 7 de julio de 2021, estuvo marcada por un momento especial, donde los obispos cumplieron la misión de elegir las nuevas directivas y los comités que guiarán la tarea evangelizadora de la Iglesia Católica en Colombia para el trienio 2021-2024. La asamblea plenaria es la instancia máxima de la Conferencia Episcopal de Colombia (CEC), en ella se expresa y se pone en práctica el espíritu colegial y contribuye eficazmente a mantener la unidad del episcopado. En este contexto, la asamblea eligió de entre sus miembros al presidente, monseñor Luis José Rueda Aparicio, arzobispo de Bogotá; vicepresidente, monseñor Omar Alberto Sánchez Cubillos, arzobispo de Popayán; y secretario general, monseñor Luis Manuel Alí Herrera, obispo auxiliar de Bogotá. Así también, los responsables de las 14 comisiones episcopales con sus presidentes y a los directores de departamentos y secciones del Secretariado Permanente de Episcopado (SPEC), órgano que cumple la función de coordinar y promover el desarrollo de las normas trazadas por la Asamblea. Finalmente, nombró los miembros que prestarán sus servicios en los comités episcopales, consejos superiores, comité económico, comité de estatutos, comité de límites de las diócesis, comité de asuntos administrativos y del consejo superior de la Fundación Mutua Auxilio Sacerdotal Colombiano (MASC). Los elegidos para este trienio, cada uno desde su área de competencia, tendrán la misión de proponer, promover y guiar la acción pastoral de la Iglesia, en conformidad con las decisiones de la asamblea plenaria y la comisión permanente, integrada por los 14 arzobispos con que cuenta la Iglesia en el país. Descargue [icon class='fa fa-download fa-2x'] AQUÍ[/icon] la lista de quienes conforman las nuevas directivas y sus distintos comités y comisiones de la CEC.